El viernes 7 de Septiembre llegando a los 40 años recibí una llamada en donde me preguntaban si estaba dispuesto a ir por unos días a Nicaragua para ayudar en las operaciones de ayuda en respuesta ante el impacto del huracán Félix, el cual azotó con vientos de hasta 270 kms por hora, la costa atlántica Nicaraguence.
Aunque tengo dos nacionalidades, solamente tengo pasaporte Colombiano. Eso significa que necesito Visa para entrar casi a cualquier país. El Lunes 10 en unos 30 minutos recibí una visa para ir a Nicaragua. Salí en un vuelo al final de la tarde desde San José, Costa Rica hasta Managua, Nicaragua.
Al llegar a inmigración en Managua me dijeron que NO podía entrar al país ya que mi pasaporte se vencería en tres semanas. Me enviaron al hotel para pasar la noche con dos guardias de inmigración hasta la próxima mañana cuando me deportarían. Mientras cenábamos en el hotel con los oficiales descubrí que uno era creyente y al ver mi licencia de Piloto de los Estados Unidos y hablar sobre el propósito de mi visita se sintieron muy mal, pero les dejé ver que comprendía que ellos estaban cumpliendo con su trabajo.
Ellos de manera muy amable cambiaron mi vuelo de regreso para el medio día, para dar oportunidad a nuestros contactos en Nicaragua para buscar ayuda y poder entrar al país para cumplir nuestro propósito.
Gracias a Dios después de algunas llamadas telefónicas los oficiales de la Fuerza Aérea y organizaciones involucradas ayudaron para que pudiera tener entrada legal al país.
Tuve la oportunidad de conversar con algunos de los oficiales de inmigración y compartir acerca de Dios y de cosas de la vida. Allí había un propósito de Dios.
El martes 11 como a las 8:00 a.m. fuí admitido legalmente en Nicaragua y me dirigí hasta el hotel que está al cruzar la calle.
Tuvimos la oportunidad de llevar agua, plásticos, alimentos y suministros a la población de Puerto Cabezas, la cual está localizada en la costa Atlántica de Nicaragua. Los suministros los llevamos desde Managua, Nicaragua y desde San Pedro Sula, Honduras.
Las autoridades Nicaraguences hablan de al menos 110 muertos y unos 60 desaparecidos como resultado del huracán. Sin embargo al ver la zona desde el áire y escuchar experiencias de los habitantes del lugar, los números aumenta significativamente. Por ejemplo, incluso en las costas de Honduras fueron encontrados cuerpos de pescadores que murieron en el evento. Además se habla de varios islotes que desaparecieron del mapa como resultado del huracán. Lo peor es que eran islotes habitados.
En resumen, participamos entre otras organizaciones Missionary Flights International, Operation Blessings, The Samaritan Purse y Mission Aviation Fellowship (más conocida en Latinoamérica como Misión Alas de Socorro). También es de resaltar el esfuerzo que las iglesias evangélicas de Nicaragua han estado haciendo, en torno a la Alianza Evangélica Nicaraguence.
La información sobre las operaciones de ayuda humanitaria de nuestra parte es la siguiente:
1. Usamos un avión DC-3 y un avión Cessna 206.
2. Se hicieron unos 18 vuelos.
3. Se transportaron más de 65.000 libras de carga y unos 35 pasajeros.
Quiero resaltar la gran colaboración de los militares Nicaraguences y su trabajo duro y comprometido con el fin de ayudar a sus compatriotas atendiendo la emergencia con mucho profesionalismo.
Disfruté mucho los días que pude ayudar traduciendo y colaborando con la logística necesaria para que los vuelos se cumplieran con seguridad. Además el estar en la cabina de un avión después de un par de años sin hacerlo fue grandioso.
Regrese el Sábado 15 a San José para estar de nuevo con mi familia y continuar el trabajo que venimos haciendo con Tecnologías del Aprendizaje. El paso por inmigración en el Aeropuerto de Costa Rica tomo varios minutos, sin embargo al mostrar que estamos en proceso de obtener una visa de religiosos y la gracia de Dios me permitió llegar de nuevo a casa.
Debemos orar por la reconstrucción de la zona afectada y para que las organizaciones cristianas, humanitarias y gobiernos ayuden en este difícil proceso. Bendiciones.

1 comentario:
DIOS te bendiga Mauricio!!!
Alabo al Señor por lo que sigue haciendo a través de ti y de tu hermosa familia.
Han sido de testimonio para mi vida y para la iglesia durante todos estos años de ministerio.
Espero que sigan siendo muy bendecidos por nuestro Padre Celestial.
Abrazos y bendiciones a tu esposa y a los niños (están super grandes y hermosos). Aún recuerdo la última vez que los vi en su casa de Puerto Ayacucho mientras servíamos en la Escuela Bíblica de Vacaciones).
Les recuerdo en mis oraciones...
Sigan adelante. DIOS ha de guardarles hasta el final.
Isaías 26:3
Les ama y bendice
Nohemí Cuesta
Caracas-Venezuela
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